Pàgina12 / La irrupción de los desaparecidos y el terrorismo de Estado en los programas de la farándula. Entre la frivolización y la oportunidad de contribuir a la memoria. El rol de los civiles y la judicialización del tema.
Por Ailín Bullentini
La discusión sobre si la vedette Graciela Alfano y el genocida Emilio Massera compartieron cama durante la última dictadura militar puso el tema del terrorismo de Estado, la desaparición de personas y la apropiación de bebés de desaparecidos y asesinados sobre la mesa de shows mediáticos que suelen trabajar con la banalidad y la frivolidad del ir y venir farandulesco como ejes centrales de sus propuestas. Referentes de organismos de derechos humanos analizaron la nueva situación junto con Página/12. Algunos prefirieron no opinar y otros concluyeron que el debate, se dé en donde se dé, “siempre es bueno”. Pero difirieron acerca de la pertinencia de la judicialización del tema.
- Nora Cortiñas, Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora: Siempre que estas cosas resurgen a la luz traen el horror de aquella época y llevan a pensar cómo una persona puede ser capaz de relacionarse con asesinos de tamaña talla. Es bueno saber entre quiénes caminamos. No sirve de mucho pensar en qué ámbito mediático volvió a hablarse de este vínculo. Nuestra lucha no se empaña porque se hable de genocidio en un programa de chimentos. Para la sociedad, es una historia que se suma al trabajo de memoria, a la búsqueda de justicia. Conviene que la historia se destape y que no quede nada oculto.
- Carlos Pisoni, H.I.J.O.S.: Es doloroso seguir escuchando palabras como las de Alfano. Sin embargo, que las diga públicamente quizá sirva para reflexionar, sobre todo en sectores a los que uno no puede llegar. Que Alfano hable nos ayuda a cumplir con uno de las tres metas del movimiento, la verdad, ya que existe un voto de silencio entre los integrantes de las fuerzas de seguridad, que no quieren decir dónde están los hijos apropiados, los cuerpos de nuestros desaparecidos. Alfano debe saber o haber escuchado muchas cosas. Además, puede ayudar a envalentonar a otros a romper el silencio en el que están sumidos.
- Rodolfo Yanzón, abogado en juicios de lesa humanidad: El debate siempre es positivo, ya que deja al desnudo la cobertura que tanto desde la farándula como desde el periodismo y los medios de comunicación tuvo la dictadura para hacer de sus miembros señores honorables. Alfano es una pequeña muestra de todo esto. Es bienvenido incluso en programas frívolos. Considero que fue bien tratado, con respeto. Y eso es un gran avance. Pero no veo motivos para judicializar el asunto. Sólo se puede investigar a Alfano en relación con supuestas propiedades o bienes de desaparecidos que habría recibido de parte de Massera. Que se haya acostado con él no me dice nada jurídicamente, más allá del asco que me provoca éticamente.
- Gabriela Cerruti, diputada porteña por Nuevo Encuentro: Hay que ampliar el círculo de los que recuerdan. Hay que ocupar todos los espacios en los que se pueda debatir sobre la tragedia argentina. El participar de ese debate ayuda a evitar que la discusión se centre en un personaje y una situación particulares y sirve para utilizarlo como disparador de algo más amplio. Hay que tener mucho cuidado respecto a la manera en la que se trata. La tele tiende a hacer show de todo. Entonces, hay que aportar lo que uno considere más útil para el entendimiento y la reflexión del tema de parte de toda la sociedad.
- Victoria Donda, diputada nacional por el Movimiento Libres del Sur: La dictadura no es parte del pasado, sino que nos interpela desde el presente y afectó al pueblo argentino en su totalidad. Siempre es bueno que se pueda reflexionar en todos los espacios posibles. Si Jorge Rial está dispuesto a dar el debate, hay que estar ahí, abordándolo con la seriedad que requiere. Es correcto que la Justicia cite a Alfano a declarar, ya que existe una hipótesis que, de comprobarse, la implicaría en un delito.
- Carlos Lordkipanidse, ex detenido-desaparecido: Si bien se le dio un tratamiento banal, hay que tener en cuenta que la dictadura atravesó a toda la sociedad, con lo cual no es anormal que lo ocurrido se trate en ámbitos como el de la farándula. Los organismos de derechos humanos debemos estar presentes en estos debates. Es valioso ese sector de la sociedad, sobre todo, por la información que tienen por develar. Hay que llegar a la mayor cantidad de personas posible. Lo que me preocupa de la judicialización del asunto es que sólo se la consulte a Alfano por los bienes que pudo haber recibido, y no por lo que puede saber sobre desaparecidos y bebés apropiados.
- Daniel Feierstein, director del Centro de Estudios sobre Genocidio en Argentina, Universidad Nacional Tres de Febrero: El conjunto de una sociedad sufre los efectos traumáticos del terror, aunque sean diferenciales y, por lo tanto, toda la sociedad necesita elaborar sus consecuencias. Por eso es enriquecedor siempre el debate. El riesgo es que se quede en una banalización, más allá de que eso sea mejor que el silencio. Sería bueno poder abstraerse del elemento más banal de la relación para generalizarlo en una connivencia de muchos más sectores durante la dictadura con la situación de terror. Es muy bueno que se interpele a figuras de la farándula con respecto a su vinculación con los hechos del terror siempre y cuando esta interpelación no se confunda con la interpelación jurídica. La citación judicial de Alfano es peligrosa. Lo interesante sería preguntarle, a ella y a través de ella a toda la sociedad, por los efectos que en su presente le dejó su connivencia pasada con el crimen. Esa pregunta no es legítima a nivel judicial, pero sí lo es a nivel mediático.
Fuente: http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/subnotas/1-55347-2011-08-25.html
Esta vez, el duelo es con el fiscal
La denuncia se basa en la “presunta relación” de Alfano con Emilio Eduardo Massera y en la declaración de la hija de un custodio del dictador. “¡A esta altura de la giornata! pasaron treinta y cinco años… y no investigaron nada”, dijo la vedette.
El fiscal federal Luis Comparatore pidió que se investigara si la actriz Graciela Alfano recibió bienes de detenidos-desa-parecidos en forma ilegal durante la última dictadura militar. La denuncia que se basa en la “presunta relación” de Alfano con el dictador Emilio Eduardo Massera quedó en manos del juez Claudio Bonadío. Al enterarse del requerimiento judicial, la actriz dijo: “Señor Comparatore, me encanta. Señor Comparatore, venga mañana, lo estoy esperando con los brazos abiertos. Y por favor, rápido, porque así se puede limpiar mi nombre de una buena vez”. “Cada uno decide con su desaparecido hacer lo que se le da la gana, con sus muertos”, repitió la integrante del jurado de Bailando por un sueño después de contar que tiene un ex cuñado que desapareció en 1979. El dictamen del fiscal explica que “sin perjuicio de esta anécdota de alcoba, propia de la intimidad de los intervinientes, cierto es que se ha deslizado que la vedette habría recibido como obsequio algunos bienes que les fueran usurpados a personas detenidas en forma ilegal y clandestina durante la última dictadura militar. Ello cobró mayor verosimilitud a través de los dichos de Gabriela Biasi, hija de un ex custodio de Massera, quien dejó entrever la entrega a la nombrada (Alfano) de bienes de personas desaparecidas”. El fiscal señaló que “también se dio a conocer la existencia de documentos de inteligencia recientemente desclasificados colectados por el Servicio de Inteligencia Chileno que concurrirían en apoyatura de estas versiones”.
Ayer en Intrusos, el programa que conduce Jorge Rial, Elsa Ayala, hija del bailarín El Chúcaro, relató que luego del secuestro de su esposo logró entrevistarse con Massera y que en esa reunión estuvo presente Alfano. “Bueno, basta, el almirante está muy ocupado para ocuparse de esto”, contó que le dijo la mujer para poder fin a la conversación. “Es mi marido”, fue la respuesta de Ayala. “No sos la única”, habría retrucado la vedette.
En diálogo con Radio Mitre, Alfano señaló que “este circo mediático me quiere llevar a un terreno político en el que no me voy a meter porque mis opiniones políticas fueron, son y serán secretas hasta que se me dé la gana hablar”. La vedette reveló que su ex cuñado Enrique Pecoraro “fue desaparecido en 1979, tenía tres hijos que son primos de mis hijos. Por eso pedí disculpas, estuve fuera de lugar”. “Si te acostás con un genocida, no salís con los 30.000 desaparecidos. A mí no me busca la Corte de La Haya”, había dicho en declaraciones televisivas.
–¿No sería más fácil decir “No tuve nada que ver con Massera”? –le preguntaron.
–No, porque no le importa a nadie mi vida privada. Es un derecho como mujer mantener en secreto mis relaciones y lo voy a mantener hasta las últimas consecuencias. No tengo ningún bien que pertenezca a nadie. ¡A esta altura de la giornata! pasaron treinta y cinco años… y no investigaron nada. Soy tan clara que todas mis joyas, todo lo que tengo puesto, de todo tengo papeles.
Alfano recordó que su vinculación con Massera “apareció con ese espía chileno que no dice el nombre. Yo quiero conocer el nombre de esa persona que está enchastrando mi nombre. Y a lo mejor como era chileno no conocía los nombres y era alguien que se llamaba Graciela pero no Alfano. Por qué no se hizo una investigación correspondiente en la Justicia”.
El espía chileno era Enrique Arancibia Clavel, quien fue detenido en la Argentina en 1996 por orden de la jueza María Romilda Servini de Cubría, acusado por el asesinato en Buenos Aires del general chileno Carlos Prats. Fue condenado en 2004. En el marco de ese proceso se revelaron memorándum de Inteligencia que aludían a la relación de ella con Massera. Arancibia Clavel recuperó la libertad en 2007 y fue asesinado en abril pasado.
Comparatore requirió a Bonadío que solicitara al Registro de la Propiedad Inmueble que informe los bienes que registra Alfano y que “le reciba declaración al periodista Luis Ventura, quien según se advierte ha demostrado conocimiento sobre la cuestión”. Pidió además al juez que “requiera a la Secretaría de Medios de la Nación la compilación de las diversas apariciones televisivas, radiales y gráficas sobre los hechos que aquí se pusieron de manifiesto”.
Comparatore solicitó al magistrado, además, que “proceda a la certificación de las diferentes investigaciones” en las que estuvo imputado Massera, “a efectos de establecer si guardan identidad con los hechos denunciados”.
El apoderamiento de bienes de detenidos-desaparecidos fue excluido, en su momento, de las leyes de Punto Final y Obediencia Debida. Massera y su familia fueron investigados por la apropiación de los bienes de Victorio Cerutti y Conrado Gómez. El juez federal Sergio Torres abrió, además, otro expediente por la apropiación extorsiva de inmuebles de secuestrados en el marco de la causa por la represión ilegal en la Escuela de Mecánica de la Armada.
Fuente: http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-175305-2011-08-25.html





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