“En la Ciudad cometimos 
el mismo error que la oposición a nivel nacional”

  Por www.gabrielacerruti.com/ar el 18 feb 2012

Revista Debate | La legisladora porteña Gabriela Cerruti cuestiona las ambivalencias del 
macrismo en relación al traspaso del subte y evalúa el futuro de Nuevo Encuentro.

Por Carolina Keve

En medio de las idas y venidas del jefe porteño, Mauricio Macri, en relación al traspaso del subte a la Ciudad de Buenos Aires, y de la causa judicial que enfrenta su principal asesor, el ecuatoriano Jaime Durán Barba, la legisladora de Nuevo Encuentro, Gabriela Cerruti, analiza el escenario porteño para este año. Al respecto, prefiere la cautela y no evita las autocríticas. “No tenemos que caer en el error que cometió la oposición a nivel nacional y decir que todo está mal. Acá lo que hay que pensar es qué modelo de Ciudad queremos”, advierte. También habla sobre el futuro de su espacio, liderado por Martín Sabbatella, y de la relación con el gobierno nacional.

¿Qué opina sobre las declaraciones de Mauricio Macri, que volvió a poner puntos suspensivos al traspaso del subte?
En realidad, el traspaso de subte ya está hecho. Pero creo que hay una concepción muy errada sobre el tema. Los subtes ya son de la Ciudad, siempre fueron de la Ciudad, y lo que hoy está en discusión no es eso, sino quién va a controlar la concesión del subte. Cuando (Carlos) Grosso y (Carlos) Menem dieron la concesión al consorcio de Metrovías y a Roggio, se planteó que fuera controlada por el gobierno nacional. No llama la atención, porque estaban (Domingo) Cavallo y todos los amigos de Roggio en ese momento en el gobierno. Ahora lo que está en discusión es quién va a controlar la concesión, lo cual no es un tema menor porque la que debería invertir y la que cobra las tarifas, además de los subsidios, es la concesionaria. En este sentido, la gran discusión que debería plantearse es si esa concesión está bien dada o no.

¿No cree, entonces, que la estrategia de comunicación del macrismo está mal planteada? En ningún momento hablaron de la concesión y, por ejemplo, tuvieron que asumir el costo político del aumento de boleto.
Pero Macri, justamente, lo primero que decide es un aumento que va para Metrovías, una empresa que reparte ganancias enormes en los balances para sus gerentes pero que, cuando tiene que presentar pagos y balances ante el gobierno nacional o de la Ciudad, presenta las cuentas en rojo. De hecho, estos primeros meses del año las han presentado en rojo.

¿Estos vaivenes de Macri no lo afectan políticamente?
Evidentemente el macrismo está construyendo una opción nacional y lo que les interesa es ver de qué manera se diferencian del gobierno nacional. Pero es imposible saber cómo reacciona la opinión pública porteña. Macri llegó a las elecciones procesado, con una gestión desastrosa y presupuestos no ejecutados. Sin embargo, ganó con un sesenta por ciento de los votos. Obviamente, si uno fuera gobierno, aceptaría el subte, le pondría aire acondicionado y haría todas las mejoras pertinentes. Con el presupuesto que tiene la Ciudad es maravilloso ser jefe de gobierno.

¿La Ciudad tiene recursos propios para avanzar en su autonomía?
Cuenta con muchísimos recursos, con un presupuesto que es cuatro veces mayor al que tenía Macri cuando empezó; y estamos en una coyuntura a nivel nacional muy positiva, con altos niveles de consumo, que a su vez repercuten en la recaudación fiscal.

Pero las declaraciones de Macri en relación al traspaso del subte se dieron el mismo día en que trascendió que la Ciudad emitiría 415 millones de dólares de deuda para financiar obras públicas…
Es que insisto, lo de Macri fue una chicana, y es casi una reacción natural en él decir “no sé, no me hago cargo”. Macri no va a dar marcha atrás con el subte. Lo que pasa es que ven que les llega un paquete que incluye comerse políticamente el aumento de las tarifas, controlar a Roggio -algo que ya no les gusta mucho porque es un empresario amigo- y garantizar seguridad moviendo la Metropolitana.

Pero el Gobierno nacional decidió quitar la Policía Federal de las estaciones.
El Gobierno debería directamente traspasar la Policía Federal y acá se termina el tema. Las comisarías y la seguridad de la Ciudad debe estar en manos de la Ciudad. Acá debe haber una única fuerza de seguridad. Y no hay que olvidar que el Gobierno nacional tiene la atribución para decidir si no le corresponde hacerse cargo de la seguridad en los subtes o de los hospitales, porque tiene que hacerse cargo de la seguridad en Jujuy o en Salta.

¿Qué expectativas le depara la gestión de Macri para este año?
No quiero cometer el mismo error que el año pasado. Nosotros cometimos el mismo error que la oposición a nivel nacional, que no paró de decir que estaba todo mal cuando la gente comenzaba a vivir mejor, con mejores sueldos, con la posibilidad de irse de vacaciones. Creo que en la Ciudad nos pasó lo mismo cuando entramos en el debate sobre la gestión. Porque ese clima que se vive a nivel nacional se traduce en la Ciudad, el porteño siente que está viviendo mejor. Entonces acá el debate no tenía y no tiene que pasar por si la gestión de Macri es buena o no, sino por el modelo de Ciudad. Y eso involucra también a la cuestión presupuestaria. Justamente, lo que tenemos que pensar es si esta Ciudad tiene que ser para pocos y para ricos o si se tiene que garantizar, por ejemplo, la salud para todos.

¿Considera que ese mensaje no estuvo en la campaña o que se trata de un mensaje que no llega a determinados sectores medios urbanos?
Creo que no estuvo bien explicitado. El macrismo hizo algo tramposo, que fue el plan de Durán Barba que se está investigando ahora (ndr: se refiere a la causa que lleva adelante la jueza  María Servini de Cubría por la campaña sucia contra el principal asesor de Macri)  y que en aquel entonces logró desviar la atención cuando de lo que tendríamos que haber hablado es de la gran desigualdad que se vive en esta Ciudad.

EL MAPA NACIONAL
¿Cómo caracterizaría hoy la situación de Nuevo Encuentro? A fin de año hubo algunas diferencias dentro del espacio en la Ciudad respecto al posicionamiento que debían tener con el gobierno nacional.
No hay muchas diferencias. En la provincia de Buenos Aires, nuestros diputados están trabajando con Gabriel Mariotto y sectores del kirchnerismo; y a nivel nacional se está trabajando en consonancia con el oficialismo. Gonzalo Ruanova planteó públicamente un debate que forma parte del espacio y que es si damos la pelea desde adentro del kirchnerismo o desde afuera. Todos nos sentimos parte del proyecto que lidera la Presidenta, pero creemos que hay que tener una herramienta diferente al PJ, a la CGT y a los peronismos provinciales para llevar adelante la transformación que se plantea el gobierno nacional. Por ejemplo, el debate sobre minería podría darse de otra manera si los que lo están llevando adelante no fueran gobernadores como (José Luis) Gioja o (Luis) Beder Herrera. Las policías provinciales, como en Catamarca y Jujuy, siguen respondiendo a esos modelos arcaicos y para cumplir una orden policial lo único que se les ocurre es reprimir. Hay que terminar con eso, y si uno recorre las provincias ve realmente que existen muchos compañeros que se sienten kirchneristas pero que no se sienten representados por ninguno de estos caudillismos provinciales.

Y una gran tensión que enfrenta hoy el kirchnerismo es cómo seguir aglutinando en su espacio sectores tan antagónicos.
Exacto, por eso no debemos creer que este debate sólo se plantea afuera. Cada vez que se toma una medida, los diferentes sectores del amplísimo espectro que abarca el kirchnerismo se cuestionan y muchas veces no están todos de acuerdo. Y hay que entender que se puede discutir, la Presidenta nos ha dado escuela en eso de plantear los temas frontalmente.

Pero, ¿se puede romper con esos poderes locales sin perder gobernabilidad?
Creo que es el momento. En las provincias tienen que surgir nuevos dirigentes y hay que impulsarlos, hay muchos intendentes jóvenes y cuadros que marcan una diferencia con los poderes provinciales.

¿El oficialismo tiene voluntad política para avanzar en esa dirección?
Las decisiones políticas que se están tomando van todas en ese sentido; y la agenda que se  está planteando va en esa dirección. Que Mariotto sea vice en la provincia de Buenos Aires y plantee la discusión que allí está dando, que gente de La Cámpora ocupe determinados lugares de poder, o que un cuadro como (Juan Manuel) Abal Medina sea jefe de Gabinete habla de un rumbo que compartimos.

Fuente: http://www.revistadebate.com.ar/2012/02/17/5082.php

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